Hoyant tenía un pacto previo con Blanco para devolverle la finca tras la alegación al PGOU
Los herederos de Antonio Cueto, socio de la promotora, revendieron la parcela al ex arquitecto municipal «para cumplir el compromiso» de su padre
Una vez aprobado el PGOU, la finca fue calificada como «urbanizable» y comprada por uno de los promotores de las viviendas que iban a construir en Cabueñes. Los compradores pagaron a Blanco 617.420 euros. «La finca siempre la consideramos como propiedad de Ovidio», aseguró ayer uno de los herederos. El hijo de Cueto mantuvo ante el juez que no conocía el acuerdo de su padre con el ex arquitecto, que lo supo por su madre y que si por él hubiera sido habría pedido más dinero por la parcela.
Ver la noticia completa en La Nueva España.
Debes estar registrad@ para comentar.

